EMPLEADO DE LA UNACH IMPLICADO EN LA MASACRE DE ACTEAL.
Exal Baltazar Juan
Avila/APyPM/APM
VERDE.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; ha
dado muestras de erradicar por completo la corrupción en el país poniendo en
marcha una área especializada en combatir de forma frontal este problema entre
funcionarios públicos quienes han hecho de este sistema una forma de vida
deshonesta, abusando del poder que el puesto les otorga, cometiendo atrocidades
e injusticias a tal grado que la corrupción la han convertido en parte de
nuestra cultura, tradición y educación.
A través de la plataforma “Ciudadanos Alertadores Internos
y Externos de la Corrupción” dependiente de la Secretaría de la Función
Pública, en que cualquier ciudadano o servidor público podrá hacer uso de esta
“alerta” por Cohecho, Peculado, DESVÍO DE RECURSOS PÚBLICOS, Abuso de
funciones, violaciones a derechos humanos, hostigamiento, acoso sexual y
CUALQUIER TIPO DE ACTOS DE CORRUPCIÓN, en los que se encuentren involucrados
servidores públicos.
Cabe hacer énfasis que cualquier persona que conozca de
un hecho de corrupción en el que estén involucrados servidores púbicos podrá
“alertar” sobre el tema para que sea investigado y de resultar culpable
proceder con el castigo que podría alcanzar hasta cárcel.
AMARILLO.
Con el probable hecho delictuoso provocado por Alfredo
Monterrosa del Toro, director de la facultad de Ciencias Agrícolas, de la
Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), Campus IV Huehuetán, Chiapas; al
querer apropiarse indebidamente de 76 crías de cerdos y no respetar un convenio
con don José Alfredo Velázquez Rincón e inmiscuir al mismo rector Carlos
Faustino Natarén Nandayapa al decir que eran instrucciones de él; y la amenaza
hacia mi persona por parte del secretario Técnico de la Rectoría, Marco Antonio
Besares Escobar, quien por cierto en el año 2015 fue director por unos meses de
la Facultad de Derecho de San Cristóbal de las Casas de este mismo estado, al
que “renuncio” argumentando: “… presenté mi renuncia al rector como encargado
de la Dirección, porque juzgo imprudente lanzar una convocatoria para un
proceso electoral interno, que considero afectará la vida académica de los
alumnos de esta casa de estudios.”
En el año 1997, Besares Escobar también ocupó el cargo de
procurador General de Justicia del Estado de Chiapas.
Esto ha dado pie a que se ponga en duda la ética y moral
de algunos personajes que ostentan cargos claves y que ha alcanzado al mismo
rector, Carlos Faustino Natarén Nandayapa de quien se duda el grado de
“Doctorado en Derecho Procesal” obtenido en la Universidad “Complutense” de
Madrid, España; el cual tendrá que aclarar antes de que se continúe destapando
la cloaca unachense.
ROJO.
Coincidentemente, el 22 de diciembre de 1997; fueron
asesinados en el interior de una iglesia 16 niños y jóvenes, 20 mujeres (7
estaban embarazadas) y 9 hombres; un total de 45 indígenas tzotziles. Hechos
ocurridos en la comunidad de Acteal, del municipio de Chenalhó, en el estado de
Chiapas.
Estos hechos conmocionaron al mundo por la cobardía con
la que se les quitó la vida y en el cual involucro a varios ex funcionarios
públicos que en su momento, el juez primero de lo penal, Juan de Dios Olvera
Rojas, giro orden de aprensión por su presunta participación en la matanza de
Acteal. En la actualidad gozan de total libertad, se pasean impunemente y con
todo descaro siguen ocupando cargos públicos sin recordar la muerte de aquellas
víctimas inocentes.
Las órdenes de aprensión emitidas en el año 2018 fueron
en contra de quienes ocupaban en ese tiempo en que sucedieron los hechos los
cargos del Consejo Estatal de Seguridad, el Coordinador General de la Policía
de Seguridad Pública, Subprocurador de Justicia Indígena, agentes de Ministerio
Público, Subdirector de Control de Procesos de la Subprocuraduría Indígena y
del mismo ex Procurador de Justicia Estatal.
Este caso alcanzo al presidente de la República, Ernesto
Zedillo Ponce de León, quien salió librado de dicha culpa, y provoca la
sustitución del gobernador Julio Cesar Ruiz Ferro ocupando su lugar Roberto
Albores Guillen.
Como suele suceder en nuestro país, los más jodidos pagan
las culpas de los que ostentan algún poder. Más de 100 indígenas de Chenalhó fueron
presos por su presunta participación en la masacre de Acteal.
Como dicen los jóvenes: ¡Pero hay un Dios, que todo lo
ve!
Chiapas-México.

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