+ En impresionante operativo policiaco-militar
frenan caravana de migrante en Chiapas.
+ Los operativos obedecen a la amenaza del gobierno
gringo de elevar cobro de aranceles a productos mexicanos si el gobierno no
para, detiene las caravanas.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. (apro).- Agentes del
Instituto Nacional de Migración (INM), junto con elementos de las policías
Federal (PF) y Militar (PM), desplegaron esta mañana un operativo policíaco
para interceptar y detener a cientos de migrantes que ingresaron a Chiapas por
Ciudad Hidalgo.
La medida alertó a organizaciones civiles, que
hicieron un llamado a todos sus miembros y activistas para movilizarse y exigir
que se respeten y garanticen los derechos humanos de todos y cada uno de los
migrantes.
Desde muy temprano, entre 700 y mil
centroamericanos, la mayoría hondureños, ingresaron por el puente fronterizo
Rodolfo Flores del río Suchiate, para internarse a territorio mexicano. De este
lado, aproximadamente 300 migrantes se adhirieron al grupo e iniciaron una
caminata hacia Tapachula, ubicada a 38 kilómetros.
A la altura de Metapa de Domínguez, cientos de
policías federales y militares –en funciones de Guardia Nacional– desplegaron
un operativo para interceptar y detener a los migrantes, quienes de inmediato
detuvieran su marcha, pero algunos más insistían en avanzar y romper el cerco
policiaco-militar.
Activistas presentes alertaron del riesgo de un
choque y dijeron que en esta caravana venían migrantes en condiciones de
deshidratación que comenzaban a demostrar síntomas de agotamiento severo, entre
otros padecimientos, por lo que pedían auxilio médico y humanitario.
“Urgimos a las instituciones correspondientes a
movilizar ayuda humanitaria y médica a Metapa para auxiliar a la gente.
Preocupa particularmente la situación de niñas, niños, adolescentes y mujeres”,
recalcaron.
Señalaron que había personas necesitadas de asilo, y
quedaron a la espera de representantes de la Comisión Mexicana de Ayuda a
Refugiados (COMAR) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para la Ayuda
a Refugiados (ACNUR).
Esta es la primera vez que militares se movilizan
para detener a migrantes, pero ahora lo hacen en funciones de Guardia Nacional.
En ocasiones anteriores, los operativos habían sido realizados únicamente por
agentes de la PF y del INM.
Entre llantos y reclamos de indignación, decenas de
migrantes fueron detenidas y subidas –con violencia en algunos momentos– en
autobuses con destino a la Estación Migratoria Siglo XXI, en Tapachula, donde
la mayoría serán deportados a sus países de origen.
Alrededor de 200 migrantes escaparon por los montes
aledaños a la carretera –donde se encontraba un segundo cerco militar–, y
decenas más dieron la vuelta y regresaron por el camino del que venían. Varios
traían carriolas con bebés.
Los agentes del INM aprehendieron a varios jóvenes
para subirlos por la fuerza a los autobuses, y a otros los convencieron de que
se subieran, con la promesa de que en el centro de detención les abrirían
trámites de regularización.
El fuerte operativo se realizó en medio de las
negociaciones que el gobierno mexicano emprende en Washington con la administración
del presidente Donald Trump para evitar que éste imponga aranceles sobre los
productos mexicanos.
La semana pasada, Trump dio al gobierno mexicano
hasta el 10 de junio para que impida que cientos de miles de refugiados
centroamericanos lleguen a Estados Unidos; en respuesta, el gobierno de Andrés
Manuel López Obrador informó que detuvo y deportó a 80 mil personas desde
diciembre pasado.

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